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Magma de humanidad



Miles de seres se desplazan en el paisaje urbano. Millones de intenciones cruzadas. Yo soy una más, tan sólo una pequeña vida más en este magma de humanidad. O quizás no tan pequeña, quizás cada una de esas humanidades es inmensa, si logra descubrirse.

A veces me siento demasiado poco, otras tantas registro en mi la potencia humana vibrando. Ciclos irreductibles que me marcan el paso.

Busco la inmensidad de la luz en la Ciudad del cemento, del odio y la violencia, del triste desencuentro... pero también de la compasión y la bondad, de la cercanía amiga.

Un magma de humanidad, a veces destructiva, aunque siempre buscando el camino para salir del encierro, vivir mejores tiempos y dar nacimiento a la nueva Era, la del centro luminoso latiendo en uno, en todo, en la eternidad.


                    Foto: Laura Feldguer

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