El monolito, Axis Mundis, eje del mundo. En mitología representa la conexión del reino terrenal con el reino espiritual, la tierra con el cielo, el plano medio con los mundos superiores. Intentar estar con los pies en la tierra y la cabeza en los cielos, buscando la inspiración de los espacios altos sin olvidarnos del mundo en que vivimos y su transformación. Buscar, desde donde estamos parados, ir más allá, proyectarnos en el intento de conectar con los mundos superiores, los que nos dan alegría, liviandad, luz, en un mundo caótico… es el intento que vale vivir siempre.
Un canal de conexión emocional a pesar de la codicia económica En el Mundial de Fútbol se produce un fenómeno psicosocial único, al menos en Argentina. Se mueven cargas emocionales intensas en millones de personas atraídas por ese espectáculo deportivo. Es un pertenecer, un dejarse llevar por la ola, un juntarse con un otro a compartir eso común. No se puede explicar intelectualmente con rigor académico. Es simbólico, es metafórico, es cuasi-mítico y ahí lo humano se expresa movilizando sentimientos, fuerzas y aspiraciones de todo tipo. Es sobre esa atracción de millones de seres humanos que las corporaciones económicas hacen sus negocios, inversiones, obtienen ganancias descomunales. En derechos de transmisión, publicidad, turismo y diversas regalías. Los análisis económicos proyectan que el Mundial de Fútbol 2026 dejará alrededor de US$ 41.000 millones al Producto Bruto Interno (PBI) mundial, consolidándose como uno de los eventos deportivos más rentables de la historia (1) ....